Juan Goytisolo escribía hace unos días de Antonio Soriano y la Librería Española de París: Situada en el 72 de la Rue de Seine, fue durante décadas el punto de cita obligado de todos los exiliados españoles del 39 y los viajeros de la Península de paso por París. La simpatía acogedora de Soriano invitaba a la convivencia: después de comprar u hojear las novedades publicadas en Francia o las que llegaban de Iberoamérica, proseguíamos la plática en la trastienda. La lista de los asiduos sería larguísima: abarcaba dos generaciones del exilio republicano y a los primeros disidentes de los años cincuenta y protagonistas del llamado "contubernio de Múnich". Intercambiábamos allí direcciones, noticias, proyectos. La atmósfera amistosa del lugar y la generosidad de Soriano eran un elemento aglutinador de la diáspora intelectual hispana, como lo serían después las de José Martínez en la librería de Ruedo Ibérico". (El Pais)

En la imagen: "El furgón de cola" de Juan Goytisolo, editado en París. Ruedo Ibérico, 1967