Adiós a la encuadernación

Los libros del siglo XX son frágiles. Editados en rústica, su integridad peligra si no se les protege. En otra época, los libros se encuadernaban. Ahora la encuadernación tradicional no está bien vista, pues además de ser costosa destruye la integridad material de la edición.
El coleccionista quiere conservar su libro tal como salió en imprenta, sin cortes ni cosidos ni tapas de piel. Es la época de las cajas. Para eso funcionan muchos talleres que se anuncian en internet y que las confeccionan a medida en cartón con recubrimiento de terciopelo o similar. Una complicada arquitectura, que recuerda mucho un mausoleo.
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En la imagen: El "Canto General" de P. Neruda, en distintas ediciones, en su caja a medida de terciopelo negro.

Txetxu Barandiarán dijo
Lo del mausoleo da un poco de grima, pensando que nos sitúa en el final de la vida, del libro en este caso y en soporte papel. ¿Será verdad?
14 Febrero 2006 | 09:00 AM